| "“Estar
en el fútbol argentino todavía me parece un
sueño”, comenta a El Litoral
Entrevista a César González
Encuentro Deportivo
Maturín, 25-07-07.- A su llegada al fútbol
argentino, el monaguense comienza a ser noticia y fue recibido
por el diario El Litoral de la Ciudad de
Santa Fé y acontinuación les ofrecemos la entrevista
que dió el Volante local a este diario.
César
González, la nueva cara de Colón
Un “Maestrico” que viene para aprender antes que
a enseñar
“Estar en el fútbol argentino todavía
me parece un sueño”, comenta a El Litoral. A
este volante ofensivo del Caracas, Colón le compró
el 80 por ciento de su ficha.
Más
allá de que lo venían espiando desde antes,
cuentan las buenas lenguas -las que son bien informadas en
esto del fútbol- que para el actual cuerpo técnico
de Colón ese juego del 5 de abril de este año
en Cúcuta fue determinante. Es que quienes hoy componen
el comando técnico sabalero -Leo Astrada, Hernán
Díaz, Ernesto Corti, Javier Sodero- tienen un evidente
lazo “millonario” y esa noche sufrieron a manos
del Caracas FC una inédita eliminación en primera
fase de la Copa Libertadores de América, algo que no
ocurría desde el 93. Del 3-1 que echó a los
de Passarella del certamen continental, quedó el rebote
de ese volante muy claro para manejar la pelota al que todos
apodaban “Maestrico”.
Pero
no sólo Astrada puso los ojos en César Eduardo
González, de quien se trata en esta historia. También
lo hizo el conocido Vanderleix Luxemburgo, entrenador del
popular Santos de Brasil, que lo quería fichar nada
más y nada menos que como reemplazante de Ze Roberto.
En
consecuencia, en medio de la Copa América 2007 que
se jugaba justamente en su país, arrancó el
“tironeo” entre Colón y el Santos, casi
como reeditando aquella jornada histórica del 10 de
mayo. Hasta que final y rápidamente, Germán
Lerche se puso de acuerdo con el poderoso millonario venezolano
llamado Guillermo Valentinier, mandamás del Caracas
FC.
Por
lo que trascendió, la cifra que desembolsó Colón
en su inversión a futuro por el “Maestrico”
González ronda los 300.000 dólares por el 80
por ciento de sus derechos económicos. La explicación
de por qué el Caracas retuvo el 20 por ciento restante
es más que clara: apuestan a que el caribeño
nacido en Maturín pueda “explotar” en el
fútbol argentino y, así, soñar con una
transferencia a otras latitudes más poderosas desde
el punto de vista económico.
De
Venezuela a Cariló
Ni
bien la “Vinotinto” -así apodan a la selección
de Venezuela- quedó eliminada de la Copa América
de Fútbol en sus propias tierras, César Eduardo
González debió armar las valijas para irse directamente
hasta el Hotel Talara en Cariló, donde lo estaban esperando
sus nuevos compañeros y el cuerpo técnico, que
lo pidió para que se ponga la camiseta de Colón.
-¿Cómo
se dio todo, César?
-Rápido...
muy rápido. Si bien se venían comentando cosas,
yo estaba con la cabeza puesta en la Copa América y
mi selección. Pero, una vez que quedamos afuera, me
di cuenta de que estaba todo acordado con Colón.
-¿Qué
implica para vos esta llegada al fútbol argentino para
jugar en Colón?
-Es el paso más importante en mi carrera de futbolista
profesional. Porque el fútbol argentino es todo. Es
más... estar acá todavía me parece un
sueño. Yo ya había salido de mi país,
para jugar en Colombia, en el Atlético Huila y en el
Deportivo Cali. Pero esto es otra cosa; es distinto, superador
en todo sentido. Es lindo, aunque, a la vez, implica mucha
responsabilidad por lo que significa Colón como institución.
-¿Alguien te comentó que el comando
técnico de Colón te venía siguiendo el
rastro...
-Sí, algo escuché. Es muy lindo venir a un club
donde el profesor (N. de R.: así llaman los venezolanos
y colombianos a los entrenadores) te pide y confía
en las condiciones de uno. Si bien cambiar de institución
siempre implica un desafío, el hecho de ir a un club
por pedido de entrenador, implica mucho más responsabilidad
para uno como futbolista.
El
“Turbo” lo recomendó
Desde
que el plantel volvió de Cariló, el “Maestrico”
González se está acomodando en Santa Fe, donde
ayer los sabaleros volvieron a los entrenamientos y hoy ensayaron
fútbol contra Rafaela. Inseparable compañero
del “Totono” Freddy Grisales, el caribeño
desafió esta impensada repetición de la ola
polar en la Argentina y busca su lugar en el mundo con la
camiseta de Colón.
-¿Qué
sabías del fútbol argentino, de Colón
y de la ciudad?
-La
verdad que tuve la suerte de estar concentrado en la Copa
América junto al “Turbo” Héctor
González, que pasó por Colón. Entonces,
cuando surgió en firme la posibilidad del pase, charlamos
de todo: el club, la afición, la ciudad, el estadio
y esas cosas.
-¿Y
qué te dijo el “Turbo” González?
-Que me fuera a Colón con los ojos cerrados. Porque
la ciudad es espectacular, con un calorcito lindo en verano,
como los nuestros, medio parecido a Maracaibo cuando el sol
pega fuerte. Me dijo que la cancha es hermosa, una de las
mejores del interior. Y, por si algo faltaba, agregó
que Colón tiene una hinchada numerosa y seguidora,
además de una dirigencia que paga al día. ¿Qué
más puede pedir un futbolista?
-Hablemos
de lo táctico y posicional. ¿Cuál es
el puesto en la cancha que mejor te queda cómodo?
-Soy un volante ofensivo, que puede jugar por los costados
y también de enganche. No tengo problemas con la ubicación,
dentro de los lugares en los cuales puedo jugar.
-¿Cómo
imaginás el día a día del fútbol
argentino?
-Durísimo, porque acá, además de correr
todos, veo que todos saben con la pelota, cosa que no pasa
en todos lados. Sólo acá y en Brasil.
-¿Por
qué el apodo de “Maestrico”?
-Fue un cumplido de alguien que nunca me gustó. Lo
que pasa es que los relatores nunca te preguntan antes de
ponerte algo. Te bautizan y listo. Lo de “Maestrico”
me lo puso un periodista venezolano que ahora está
trabajando exitosamente en España. Antes de eso, yo
era César González; ahora, todo el mundo en
Venezuela me llama “Maestrico”. Y, por lo que
escucho desde que llegué a Colón, acá,
también.
-¿Qué
objetivo o sueño te planteás con la camiseta
de Colón en el fútbol argentino?
-Como primer paso, demostrar que puedo jugar en un nivel aceptable
como venezolano en el fútbol argentino, uno de los
mejores del mundo. Y después, cumplirle al profesor
Astrada en todo lo que me pida y no defraudar a los dirigentes
de Colón que me contrataron, porque ellos tienen mucha
expectativa puesta en mí. Sé que puedo dar cosas
y adquirir otras...
-Entonces,
sos un “Maestrico” que viene a aprender antes
que a enseñar en Colón...
-Puede ser... puede ser... (Risas).
-Suerte,
venezolano
-Gracias.
¿Te puedo pedir un favor?
-Claro,
en lo que pueda...
-No me llames “Maestrico” |